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Este sitio web solo contiene información básica. No debe considerarse como consejo médico ni reemplazar una consulta médica personal, en la que también se le informará sobre los posibles riesgos, efectos secundarios y limitaciones de la cirugía refractiva y de cataratas. No todas las opciones de tratamiento están aprobadas o disponibles en todos los países; el etiquetado aprobado y las instrucciones pueden variar entre los distintos países. Este sitio tampoco está destinado a pacientes ni a profesionales sanitarios que residan en Estados Unidos y Japón.

¿Es la PRK adecuada para mí?

Sus primeros pasos hacia una mejor visión

La PRK (abreviatura en inglés de queratectomía fotorrefractiva) fue uno de los primeros procedimientos en utilizar láseres de excímeros para corregir la visión y lleva realizándose desde finales de los años 80. Desde entonces, ha conseguido una amplia aceptación en la corrección de la mayoría de los errores de refracción, como miopía, hipermetropía o astigmatismo. Descubra aquí si la PRK es adecuada para usted, los pros y contras que podrían influir en su decisión de someterse a la cirugía y las demás opciones que tiene para mejorar su visión.

Unas manos sujetan un libro con enfoque nítido, lo que simboliza la capacidad recuperada de leer cómodamente después de la cirugía ocular con láser PRK.

¿Quiénes son candidatos aptos para la PRK?

La intervención PRK puede ser una opción para usted si padece miopía o hipermetropía, con o sin astigmatismo. Al igual que para otros tipos de corrección visual por láser, para poder someterse a la PRK, debe ser mayor de 18 años, haber tenido una graduación estable durante al menos un año y, en general, tener buena salud. Durante el tratamiento con PRK, su cirujano oftalmólogo elimina completamente la capa superior de células de la córnea (epitelio). Esto deja al descubierto la capa corneal situada debajo del epitelio, que el cirujano remodela utilizando un láser de excímero tradicional para corregir su error de refracción. Una vez hecho esto, se coloca una lente de contacto terapéutica para ayudar a la cicatrización.

En general, no podrá someterse a la PRK si tiene un error de refracción inestable, glaucoma avanzado o diabetes no controlada. Del mismo modo, si tiene antecedentes de cicatrización corneal significativa o ciertas infecciones oculares, la PRK no es adecuada para usted. Su oftalmólogo podrá evaluar su idoneidad para la PRK en función de sus circunstancias individuales. Le explicará el procedimiento en detalle y le ofrecerá asesoramiento sobre las alternativas disponibles en caso de que decida que la PRK no es la mejor opción para usted.

Primer plano de un ojo mirando hacia arriba, que refleja el enfoque visual y el deseo de una visión nítida mediante la corrección PRK.

Los pros y contras de PRK

La PRK es uno de los procedimientos más antiguos del mercado y puede ser la opción más adecuada para pacientes con córneas más delgadas. Durante una intervención de PRK, se elimina la capa externa del ojo, lo que deja suficiente tejido para que su cirujano pueda moldear su córnea para corregir su visión.

Dado que el epitelio se elimina por completo durante la intervención de PRK, la capa suele tardar unos tres días en volver a crecer, tras lo cual su cirujano le retirará la lente de contacto terapéutica. En general, su visión se estabilizará al cabo de entre tres y cinco meses, lo cual supone un periodo más largo que en otros procedimientos.

La PRK suele ser la opción preferida por los pacientes que no desean someterse a un procedimiento que no implique la creación de un colgajo, como ocurre con LASIK. Con la PRK, al no formarse ningún colgajo, no existe riesgo de desplazamiento ni de otras complicaciones relacionadas con el colgajo después de la cirugía. Esto puede resultar interesante para personas con un estilo de vida activo o profesiones en las que un colgajo podría desplazarse accidentalmente durante actividades intensas. Sin embargo, ahora existe un procedimiento avanzado, la extracción lenticular con ZEISS SMILE o ZEISS SMILE pro, que corrige la visión con la última tecnología láser de ZEISS sin necesidad de crear un colgajo.

Alternativas a PRK

Con un historial que se remonta a la década de 1980, la PRK es un procedimiento consolidado. Sin embargo, los avances en tecnología médica y procedimientos quirúrgicos permiten disponer de procedimientos más avanzados de corrección ocular con láser.
Una mujer sonriente descansa en un sofá en una casa luminosa, como símbolo de la tranquilidad y la confianza que le proporciona la corrección visual por láser ZEISS SMILE.

ZEISS SMILE

ZEISS SMILE es una opción de tratamiento mínimamente invasiva, sin colgajo y sin cuchilla para corregir la miopía, con o sin astigmatismo. Con ZEISS SMILE, su cirujano utiliza un láser de femtosegundo para separar una pequeña parte del tejido corneal en unos 30 segundos.

Una mujer lee cómodamente bajo la luz natural, lo que representa una visión nítida y sin ayuda después del tratamiento ZEISS SMILE pro.

ZEISS SMILE pro

ZEISS SMILE es una opción mínimamente invasiva y eficaz capaz de corregir trastornos de la visión como la miopía o la hipermetropía1, con o sin astigmatismo, en una sola intervención.2 El tratamiento se realiza con el láser más avanzado de ZEISS: ZEISS VISUMAX 800. Con la última generación de láseres de ZEISS, la exposición del ojo al láser es inferior a 10 segundos en el tratamiento de la miopía3 y a 13 segundos en el tratamiento de la hipermetropía4.

Un hombre con barba sonríe al aire libre en un entorno urbano, que simboliza la confianza y libertad visual tras la cirugía LASIK.

LASIK

Desde la década de 1990, LASIK ha ayudado a millones de personas a conseguir una visión más nítida. La miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y la presbicia pueden tratarse con LASIK. Existen dos tipos principales: Femto-LASIK, que utiliza un láser para crear el colgajo corneal, y LASIK clásico, donde el colgajo se realiza manualmente con un microqueratomo.

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Su oftalmólogo puede ayudarle a encontrar la mejor opción de tratamiento para su afección ocular particular.

Preguntas frecuentes

  • La cirugía PRK tiene buenas tasas de éxito, pero, como cualquier cirugía, no está exenta de riesgos. Algunas posibles complicaciones incluyen infección e inflamación del ojo, deslumbramientos, halos y destellos, así como opacidad corneal y ojo seco. Muchas de estas complicaciones se pueden tratar con medicamentos, pero algunas pueden requerir cirugía adicional. Póngase inmediatamente en contacto con su cirujano oftalmólogo si nota cualquier signo de infección, enrojecimiento del ojo, dolor, secreción o deterioro de la visión.


  • 1

    Aprobado y disponible en algunos mercados.

  • 2

    En la mayoría de los casos, es suficiente una única intervención. En casos excepcionales, se debe repetir el tratamiento.

  • 3

    Datos en archivo (no publicados). Miopía con zona óptica de 6,5 mm.

  • 4

    Datos en archivo (no publicados). El procedimiento completo, incluida la extracción lenticular, dura entre 5 y 10 minutos por ojo.