Miremos al espacio de hace 15 años: pedazos de roca y hielo que pasan zumbando mientras los pilotos realizan arriesgadas maniobras en las que son sacudidos hasta la última célula de su cuerpo. Ensordecedoras sirenas de alarma que avisan de colisiones inminentes y, al final, el núcleo del cometa llena todo el campo de visión de la cúpula panorámica que se extiende sobre las cabezas de los visitantes del planetario. Los motores rugen por última vez, las nubes de humo dificultan la visibilidad. Luego, un silencio realmente escalofriante. Con 200 pasajeros a bordo, la nave “Walther Bauersfeld” ha aterrizado en el núcleo del cometa Shoemaker Levy 9.

¡Bienvenido al futuro! La última tecnología de proyección permite tal espectáculo, a pesar de que uno de los protagonistas está perdido: el Shoemaker Levy 9 desapareció en la atmósfera de Júpiter en julio de 1994 y no se le ha vuelto a ver. Estos espectáculos son ahora realidad gracias a la tecnología para planetarios de Carl Zeiss. Los planetarios fueron desarrollados originalmente para calcular los movimientos de los planetas y estrellas en el cielo. Al menos, esto es lo que Oskar von Miller, el fundador del Museo Deutsches en Munich, "ordenó" a Carl Zeiss. El profesor Walther Bauersfeld, ingeniero en jefe de Carl Zeiss en ese momento, sorprendió a su cliente con el concepto pionero de un planetario realizado mediante una proyección. Esto hizo posible el funcionamiento de un "teatro estelar" independiente. El primer planetario del mundo abrió sus puertas al público en el Museo Deutsches, el 7 de mayo de 1925.
¿Qué encuentran, hoy en día, los espectadores tan fascinante en los planetarios? Las escenas bien definidas del Cosmos son posibles gracias a las ópticas de proyección de fibra de vidrio de Carl Zeiss. Estas nuevas posibilidades en la proyección de los planetas y del cielo cuentan con la ayuda del Powerdome: el sistema de proyección de Carl Zeiss que combina directamente la proyección mecánico-óptica del cielo nocturno con proyecciones de vídeo e imágenes digitales. Más de 80 millones de personas al año se encuentran con Carl Zeiss en sus visitas a los planetarios. ¿Hay vida en otros planetas? ¿Dónde termina el infinito? Éstas son preguntas que han preocupado a la humanidad durante miles de años y continuarán haciéndolo en el futuro
Subir | Sabías que... |